Curso TCP

¿Te da pánico el agua? La verdad sobre la prueba de piscina para el título de TCP

Vista aérea de una piscina de entrenamiento con carriles donde varias personas realizan pruebas de natación.

«¿Y si no nado bien?», «¿Me van a tirar si no sé bucear?», «¿Cuánto hay que nadar exactamente?». Si tienes el examen de piscina metido en la cabeza y te da miedo no dar la talla, respira hondo: esto es lo que te van a pedir.

Muchos candidatos se imaginan que la prueba de natación para conseguir el certificado oficial de Tripulante de Cabina (AESA) es una especie de oposición para ser socorrista de playa o nadador olímpico.

La seguridad aeronáutica es hiper-precisa: la prueba de agua no mide tu velocidad ni tu estilo de natación; mide tu capacidad de supervivencia y templanza en el agua en caso de un amerizaje (un aterrizaje en el mar). Aquí te destripamos la prueba paso a paso para que veas que, con un poco de entrenamiento, cualquiera puede pasarla.

 

1. ¿Qué te exigen hacer exactamente en la piscina?

La prueba oficial está estandarizada por el Ministerio de Transportes y consiste en tres ejercicios muy concretos que realizarás el día del examen práctico:

  • Nadar 100 metros en 2 minutos y medio: Esta es la parte de resistencia. Puedes nadar al estilo que quieras (crol, braza, espalda…). No te van a evaluar si pones bien los pies o si respiras por el lado correcto; el examinador solo cronometra que completes la distancia en ese tiempo. Para que te hagas una idea, es un ritmo bastante relajado que se consigue fácilmente con un mínimo de fondo físico.
  • Bucear 8 metros por debajo del agua: No tienes que bajar al fondo de una fosa marina. Es un buceo en línea recta a poca profundidad. El objetivo es demostrar que puedes moverte bajo el agua para salir de debajo de un obstáculo (como una balsa o un resto del avión) si fuera necesario.
  • Flotación vertical durante unos minutos: Consiste en mantener la cabeza fuera del agua de forma serena sin desplazarte, utilizando los brazos y las piernas.

 

2. La prueba reina: El abordaje de la balsa salvavidas

Además de nadar, hay una parte del examen que simula una evacuación real en el mar y que se hace con ropa (normalmente un mono de trabajo) y el chaleco salvavidas puesto:

  • Tendrás que saltar al agua desde una plataforma (simulando la altura de la puerta del avión) en una postura de seguridad específica (piernas cruzadas y tapándote la nariz y la boca).
  • Una vez en el agua, deberás nadar hacia una balsa neumática gigante idéntica a la que llevan los aviones comerciales.
  • El reto final es subir a la balsa por ti mismo utilizando las cuerdas y tirando de tu propio cuerpo. También aprenderás a ayudar a subir a tus compañeros simulando que son pasajeros heridos o asustados.

 

3. ¿Qué pasa si mi nivel de natación es muy básico?

En la Central Escuela Aeronáutica nos encontramos cada año con alumnos que apenas saben defenderse en el agua o que arrastran algún trauma infantil con las piscinas grandes. Nuestro trabajo es prepararte desde cero.

No te tiramos al agua el primer día para examinarte. El curso de TCP en Central Madrid incluye clases prácticas de preparación en piscina con instructores de salvamento. Te enseñaremos los trucos profesionales para cansarte menos al nadar, cómo aguantar la respiración de forma eficiente para el buceo y la técnica exacta de palanca para subir a la balsa sin necesidad de tener una fuerza descomunal en los brazos.

 

La realidad del examen

Nadie suspende el examen de AESA por no nadar «bonito». Los examinadores oficiales lo que buscan es que no entres en pánico. Quieren ver que si caes al agua, sabes mantener la calma, ponerte el chaleco correctamente y seguir las instrucciones de seguridad. Si eres capaz de pasar una tarde de piscina veraniega con amigos sin ahogarte, con la técnica que te vamos a dar en la escuela pasarás la prueba a la primera.